La salud mental también es salud. Reconocer las señales de alerta, hablar sin juzgar y buscar ayuda profesional a tiempo puede marcar una diferencia.
Hablar sobre prevención del suicidio no siempre es fácil. Puede existir miedo, incomodidad o la idea de que hablar del tema podría empeorar la situación. Sin embargo, abordar la salud mental de manera abierta y responsable es una parte importante de la prevención.
El suicidio es un problema de salud pública complejo en el que pueden intervenir diferentes factores personales, sociales, psicológicos y ambientales. No existe una única causa, y contar con apoyo oportuno puede ayudar a una persona que atraviesa un momento de profunda angustia.
¿Por qué es importante hablar de salud mental?
La salud mental forma parte de nuestro bienestar integral. Al igual que consultamos a un profesional cuando sentimos dolor físico, también es importante buscar orientación cuando nuestras emociones, pensamientos o circunstancias comienzan a afectar nuestra vida cotidiana.
Pedir ayuda no es una señal de debilidad. Es un paso de cuidado personal.
Además, eliminar el estigma alrededor de la salud mental permite que más personas puedan expresar lo que sienten y acceder a la atención que necesitan. La OMS señala que el estigma y los tabúes pueden convertirse en obstáculos para buscar ayuda.
Señales de alerta que debemos tomar en serio
No todas las personas manifiestan su malestar de la misma manera. Algunas señales que pueden indicar que alguien necesita apoyo incluyen:
- Expresar desesperanza o sentir que no existe una solución.
- Hablar sobre sentirse una carga para otras personas.
- Aislarse de familiares y amigos.
- Presentar cambios importantes en el estado de ánimo.
- Mostrar cambios significativos en los hábitos de sueño o alimentación.
- Expresar pensamientos relacionados con la muerte.
- Despedirse de personas cercanas o regalar pertenencias importantes.
- Presentar un aumento considerable de ansiedad, agitación, culpa o vergüenza.
Una señal aislada no permite determinar por sí misma el nivel de riesgo. Sin embargo, cuando estos cambios son nuevos, intensos o aumentan con el tiempo, es importante no ignorarlos y buscar apoyo profesional lo antes posible.
¿Cómo podemos ayudar a alguien que está pasando por un momento difícil?
A veces pensamos que necesitamos tener las palabras perfectas para ayudar. No es así.
1. Escucha sin juzgar
Busca un momento tranquilo y permite que la persona hable sobre cómo se siente. Escuchar con atención puede ayudarle a sentirse acompañada y comprendida.
2. Pregunta directamente si estás preocupado
Hablar de manera clara y respetuosa sobre lo que estás observando puede abrir la puerta para que la persona exprese lo que está viviendo. La OMS señala que preguntar a alguien si está pensando en suicidarse no provoca que actúe de acuerdo con esos pensamientos y puede ayudar a reducir su ansiedad y hacerle sentirse comprendido.
3. Anima a buscar ayuda profesional
Un médico, psicólogo u otro profesional de salud mental puede evaluar la situación y orientar sobre el apoyo adecuado. El NIMH señala que existen intervenciones basadas en evidencia que pueden ayudar a las personas en riesgo.
4. No dejes sola a una persona que se encuentre en peligro inmediato
Si existe un riesgo inmediato, busca ayuda de emergencia y procura que la persona permanezca acompañada mientras recibe atención.
En El Salvador, el Sistema de Emergencias 911 brinda atención gratuita las 24 horas.
También existe 126 Te Orienta, un servicio gubernamental que ofrece apoyo psicológico y social de manera gratuita, anónima y confidencial, disponible las 24 horas, los 365 días del año. Si existe riesgo de muerte o daño grave, su propio sitio recomienda llamar al 911.
La prevención comienza mucho antes de una crisis
Cuidar nuestra salud mental no debería limitarse a los momentos de crisis.
Fortalecer las relaciones familiares, mantener redes de apoyo, hablar sobre nuestras emociones, buscar orientación profesional cuando la necesitamos y prestar atención a los cambios en nuestro comportamiento o en el de nuestros seres queridos son acciones que pueden contribuir al bienestar.
La prevención del suicidio requiere la participación de diferentes sectores de la sociedad y, especialmente, una atención temprana de las personas que presentan señales de riesgo.
En Hospital Lourdes creemos en una atención integral
La salud física y la salud mental están relacionadas con nuestro bienestar general. Por eso, hablar de salud mental, eliminar prejuicios y saber cuándo buscar ayuda también forma parte de cuidar de nosotros mismos y de quienes queremos.
Si tú o alguien cercano está atravesando un momento de profunda angustia, no tienes que enfrentarlo en silencio. Hablar con una persona de confianza y buscar ayuda profesional puede ser un primer paso importante.